Quienes nos siguen desde el principio saben que somos parte de ese grupo que grita "¡La cosa se está calentando!". Por eso les traemos este ~Boletín Extraordinario~ para compartir un poco sobre lo que está sucediendo en Rio Grande do Sul.
Para empezar, el Servicio de Cambio Climático Copernicus, de la Unión Europea, publicó un informe reciente que afirma que abril de 2024 fue el abril más caluroso registrado en las últimas décadas en el planeta. ¡Sí, y esto se viene repitiendo desde junio del año pasado! Y no crean que aquí fue diferente. Hace poco, un informe meteorológico del INMET advirtió sobre la ocurrencia de eventos extremos con tormentas y calor superior a la media el mes pasado. Entonces, la fórmula (casi) infalible: aire húmedo y cálido + frente frío = lluvias más intensas.
Según el climatólogo Carlos Nobre , modelos matemáticos creados hace años indicaban un aumento anual de las precipitaciones de entre el 10 % y el 20 % en la región sur de Brasil. En el caso del estado de Rio Grande do Sul, el fenómeno meteorológico se vio influenciado por un bloqueo atmosférico que impidió la dispersión de las lluvias, concentrando las inestabilidades en la zona.
Retrocediendo un poco, recordamos el Acuerdo de París (del que tanto hablamos), firmado en 2015 durante la COP21, que busca limitar, ~aún en este siglo~, el aumento de la temperatura media global a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales. Sin embargo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente indica que no todo marcha según lo previsto .
Pero ¿cómo podemos mantener el optimismo ante esta pesadilla? Se están produciendo fenómenos meteorológicos extremos en Brasil y en todo el mundo : lluvias intensas, heladas y sequías extremas. Todo ello combinado, convirtiéndose en un verdadero problema aquí y allá. Atrás quedaron los días en que teníamos un clima bien definido y el momento oportuno para todo.
En medio de todo esto, un tema empieza a llamar la atención: la justicia climática . Al fin y al cabo, quienes se ven más afectados por este clima inusual no siempre son los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sí, es como si las personas y los países que contaminan menos (y son más vulnerables) estuvieran sufriendo las consecuencias de algo sobre lo que no tenían mucho control.
Tras estas persistentes señales de alerta, entendemos que necesitamos hablar aún más sobre la crisis climática. Así que prepárense para seguir nuestro contenido en este blog que están leyendo.