Falafel que puede servir como proteína para el almuerzo, relleno para un sándwich o un refrigerio para cualquier momento del día. Mmm...
Ingredientes:
1 taza de garbanzos enlatados, escurridos y enjuagados
1/4 taza (té) de leche de avena cremosa Nude
1/4 taza (té) de harina de avena
2 dientes de ajo
1/4 taza (té) de perejil fresco
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de cilantro molido
1/2 cucharadita de pimentón ahumado
1/2 cucharadita de polvo para hornear
Sal y pimienta al gusto.
2 cucharadas de aceite de oliva
Tiempo de la funcion:
En un procesador de alimentos, combine los garbanzos, la leche de avena , la harina de avena, el ajo , el perejil, el comino, el cilantro molido, el pimentón, la sal y la levadura química. Pulse hasta que esté bien mezclado, pero con una textura ligera. Forme bolitas o discos con la masa.
Precalienta el horno o la freidora de aire (¡mejor aún!) a 190 °C (375 °F). Coloca las bolas de falafel en una bandeja antiadherente o en la cesta de la freidora. Unta con aceite de oliva y hornea durante 20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo.
Extra:
Los garbanzos son ricos en proteínas, la harina de avena ayuda a liberar energía lentamente y la leche de avena Nude aporta aglutinante, sabor y esa etiqueta limpia que ya conoces.