Greenhushing: O silêncio não é o melhor remédio

Greenhushing: El silencio no es el mejor remedio

¿Tienes la sensación de que las acciones de sostenibilidad han disminuido? Te entendemos y te explicamos que esta puede ser solo una ~media verdad~. El escenario político y socioeconómico mundial puede estar favoreciendo una práctica empresarial que tiene nombre, apellido y apodo: greenhushing (o silencio verde).

El término puede sonar familiar, porque es lo opuesto a un viejo conocido, el greenwashing. También llamado maquillaje (o lavado) verde, utiliza palabras bonitas y mucho marketing para crear una falsa imagen de responsabilidad socioambiental. Por otro lado, el greenhushing consiste en omitir o subnotificar proyectos y metas en pro del planeta.

¿Y por qué las empresas mantendrían una agenda sostenible sin hablar (o hablando muy poco) de ella? Bueno, en algunos casos existe el temor de que los planes no sean considerados lo suficientemente efectivos o ambiciosos como para escapar de la etiqueta de greenwashing. Además, hay un movimiento de endurecimiento de las reglas contra la publicidad ambiental engañosa y sus posibles implicaciones jurídicas.

Otro factor que influye en esto es el movimiento anti-ESG, que convierte la crisis climática en un tema polarizado, principalmente en Estados Unidos, y asocia las prácticas ambientales con pérdidas financieras. Así, las empresas prefieren guardar silencio sobre la agenda para evitar fricciones con los inversores o la opinión pública. De hecho, ya hay empresas dejando de considerar las metas ESG en la bonificación de los empleados, por ejemplo.

Ahora, considerando el vaso medio lleno (de ~leche~ de avena, ¡obvio!), es importante destacar que las marcas, en general, siguen implementando acciones para reducir el impacto ambiental a pesar de toda esta presión. Pero no te preocupes. Aquí, seguimos como siempre, divulgando nuestra agenda climática con mucha transparencia y una huella de carbono muy baja.

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