Tudo que vai volta: logística reversa

Lo que se da, se recibe: logística inversa

¿Sabías que cada brasileño genera un promedio de 1 kg de residuos al día ? Ahora, haz los cálculos: piensa en la magnitud del problema que toda la población de Brasil puede causar al planeta en un año: más de 80 millones de toneladas. ¡Qué locura, ¿verdad?!

La buena noticia, en medio de este caos, es que podemos elegir dónde terminan algunos de estos residuos: ya sea en medio del océano —donde ya se concentran innumerables islas de plástico— o en la producción de una lámpara elegante, gracias a nuestro maravilloso sistema de logística inversa . Y de eso hablaremos en esta edición.

¿Qué es la logística inversa?

Cada vez más empresas se preocupan por el medio ambiente y han adoptado la logística inversa: se consume un producto y se devuelve el envase a la marca para que el material pueda reciclarse. Esto forma parte del modelo de economía circular, en el que las empresas se comprometen a implementar acciones que transforman el ciclo de vida de un producto tras su uso, ya sea para su reutilización o para su eliminación final respetuosa con el medio ambiente.

Nude, por ejemplo, ya gestiona la logística reversa del 22% de los envases colocados en el mercado, cumpliendo la Política Nacional de Residuos Sólidos.

Pero además de cumplir con la ley y ayudar a los consumidores a entender que el cartón es reciclable, iniciamos un proyecto piloto de la mano de Musa, un servicio de gestión de residuos para empresas.

Bien, pero ¿cómo funciona eso?

Gracias a esta iniciativa, patrocinada por Tetra Pak, lleva tu envase vacío a uno de nuestros puntos de recogida estratégicos y nos aseguraremos de que tenga un nuevo comienzo. Así, tu "basura" puede convertirse en tejas, cajas de cartón, sillones, lámparas, camisetas e incluso zapatos. Actualmente, la iniciativa funciona en São Paulo, pero queremos extenderla a otras ciudades. Consulta si hay un punto de recogida cerca de ti .

Según un artículo científico sobre los beneficios de la logística reversa en Brasil, el 50% de los residuos producidos aquí es materia orgánica, pero el resto puede y debe renacer de las cenizas.

Otro estudio muestra, por ejemplo, que por cada tonelada de papel reciclado, se salvan aproximadamente 20 árboles. Imaginen el tamaño del bosque que una ciudad podría salvar, además de reducir la concentración de residuos en el mundo. ¿No vale la pena contribuir a esta transformación?